NUESTRA HISTORIA 

El Comité Regional por la Soberanía y las Autonomías Alimentarias SALSA Bogotá – Cundinamarca es un espacio de confluencia organizaciones que como su nombre lo indica se articulan para construir y defender por las autonomías, la soberanía y la seguridad alimentaria en el marco del derecho a la alimentación. Es un espacio colectivo conformado por organizaciones del sector agroalimentario y solidario de Bogotá y Cundinamarca concretamos, preocupaciones, demandas y propuestas comunes en torno a la problemática alimentaria que vive nuestra región, el país y el mundo, a través del desarrollo de acciones concretas y espacios de formación hacia el empoderamiento popular procurando una verdadera construcción de autonomía ciudadana.


El comité tiene sus orígenes en el año 2008, en el marco de la campaña nacional por la soberanía y Autonomía Alimentaria que llevara también su nombre SALSA, alimentada por un gran numero de organizaciones y procesos sociales en el país que desde experiencias rurales y urbanas venían discutiendo y construyendo apuestas transformadoras en marcha en torno a la reconstrucción del tema alimentario, fortaleciendo su capacidad de control político, económico, social y cultural.


Para 2010 ya se abrían conformado en Amazonas, Antioquia, el viejo Caldas, Cauca, Nariño, Putumayo, Boyacá, Chocó, Magdalena, Sabana grande, el Caribe, Orinoquía, Tolima, Huila, Valle y el Norte del Cauca procesos de encuentro y articulación que al igual que el nuestro en Bogotá - Cundinamarca, no solo discutían desde sus propias realidades y apuestas las múltiples causas de la crisis alimentaria, sino también construían lineamientos comunes de política en el marco de la construcción y defensa del derecho a la alimentación.


A partir de entonces y con la intención común de no dejar desvanecer la potencia de un espacio de encuentro como el que se abría propiciado en torno al tema alimentario en Bogotá y Cundinamarca se protege y procura fortalecer por parte de las organizaciones que lo conformamos este Comité Regional que con el espíritu de mantener no solo el origen sino también los aprendizajes y apuestas que se realizaron en su momento desde este espacio regional, lo cual le recuerda permanentemente que aunque esta es una apuesta que tiene particularidades regionales y territoriales, tiene un margen de compromiso y realización que depende de lo que sucede en el resto del país, tanto por razones de incidencia política que desbordan el orden territorial y regional como por realidades innegables como el hecho que la huella alimentaria de una ciudad como Bogotá no pueda pensarse solamente desde este ámbito espacial.


Como espacio de aprendizaje y construcción conjunta el Comité suscribe una agenda que implica la comprensión de temas que poniendo en el norte la soberanía alimentaria desde las autonomías y las definiciones apropiadas de la seguridad, supone no una sino múltiples causas de la crisis alimentaria y por ende la necesidad de construir desde los sectores sociales apuestas políticas múltiples para su resolución. Apuestas que van desde la redefinición de políticas agrarias sobre la propiedad y el uso del suelo, el fortalecimiento de circuitos democratizados de abasto alimentario locales y regionales y la reconstrucción social, económica y cultural de consumidores, que no solo consiste en garantizar el acceso a los alimentos de calidad y balance nutricional por las condiciones de conectividad de los sistemas de abasto, sino la posibilidad económica de acceder a ellos y la capacidad crítica y bien informada, de decidir lo que les conviene a corto, mediano y largo plazo para su bienestar en términos de salud individual y colectiva.


Es decir, concebir el tema alimentario como un tema que desborda la forma en la cual se han construido los sistemas actuales de mercado y el modelo económico que los sustenta y desde este supuesto, realizar apuestas de formación, debate y concreción de acciones efectivas hacia la consolidación de sistemas agro - alimentarios que dignifiquen la relación de los seres humanos entre si y con la naturaleza, con la vida.


Por ello, a partir del 2011 el Comité Salsa se vincula y promueve en su interior las discusiones sobre Economía Alternativas y propone el marco de la Economía Social y Solidaria como una perspectiva integradora desde la cual los sistemas de abasto alimentario se convertían en circuitos agroalimentarios en su capacidad de potenciar y articular las apuestas que, desde la alternatividad al modelo económico capitalista, hacen que la producción, la transformación, la intermediación y el consumo cobren un sentido distinto. Y en esta medida propone también la necesidad que los espacios de encuentro y discusión política puedan reflexionar y construir propuesta desde el hacer.


Así, en estos siete años de existencia, los avances fundamentales de este espacio se han desarrollado entorno a espacios participativos que han generando alianzas productivas agroecológicas, de comercio justo, de financiamiento solidario, de consumo consciente y responsable, de educación popular para la formación política y de permanencia cultural, apropiación y defensa de los territorios urbanos y rurales.